miércoles, 9 de diciembre de 2009

Una mascota para el viaje







Estaba triste, viejo, aburrido, cansado de la monotonia. Las arrugas comenzaban a alforar en mi piel. No veia futuro. Ya me creia condenada a la vejez, hasta que este perrito aparecio en mi camino y me dio unos momentos de alegria extrema. Me permitio probar y disfrutar las caras de sorpresa en los desprevinidos transeuntes.
Mi nuevo compañero.

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